viernes, 20 de julio de 2007

Oda malversada

Aunque usted diga que es al otro, a Borges, al que se le ocurren las cosas, yo me inspiro más en el que camina por Buenos Aires y se demora. Tal como a usted y al otro vanidoso, con quien comparte preferencias, me gustan los relojes de arena y el sabor del café. Usted vive, se deja vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura lo justifica. Entonces yo me justificaré con su misma justificación, aunque en realidad anhelo falsear y magnificar tan perversamente como el otro. No se quien escribe esta página, puede ser usted, pero bien puede ser el otro.

domingo, 8 de julio de 2007

sin título

¿dónde estará el puerto final del que no partiremos jamás?
somos como esos huérfanos cuyas madres solteras mueren dando a luz y el secreto de nuestra paternidad yace en sus tumbas y es ahí donde debemos buscarlo".

gracias por usar mi cabeza como un revólver e incendiar mi conciencia con tus demonios....